¡Quiero recibir una alerta el día del lanzamiento!

Tiempo de lectura: 2 min.

La fatiga de la diversidad, la equidad y la inclusión -Parte 1-

Por: Jorgelina Albano

Hace un tiempo encontré en LinkedIn un post de Susana Romantsova, Equality, Diversity and Inclusion Leader en Ikea, que resume perfectamente mi pensamiento, luego de muchísimos años de trabajar en cultura organizacional y en DEI. 

Susana en un cuadro cuyo texto central dice: “Diversity Fatigue” (fatiga de la diversidad) explica lo que en pocas palabras voy a describir a continuación. 

1- Se habla mucho de la Diversidad pero eso no se refleja en el resultado.

2- Lo que se está llevando a cabo es ineficiente porque se trabaja mucho pero no de forma inteligente.

3- Hay una suerte de cinismo porque el foco son los grupos diversos sin tener en cuenta que esos grupos no tienen oportunidades por el sistema cultural en el que vivimos y en muchísimos casos (sobre todo en el contexto de las organizaciones) los skills adquiridos son más que suficientes para su crecimiento. 

FOTOS PARA BLOG INTERNA 2-1

Cada una de estas declaraciones parecen fuertes, e incluso políticamente incorrectas, pero esto está ocurriendo y si nos remitimos a los datos que todos conocemos, la diversidad se sigue abordando en las organizaciones como un intercambio de know-how con otras y en casi ningún caso como una variable fundamental para el crecimiento del negocio. 

Tanto se ha hablado y se habla de la diversidad, la equidad y la inclusión que produce un efecto fatiga en las personas porque no se ve el efecto del esfuerzo realizado.

FOTOS PARA BLOG PORTADA-1

La DEI se aborda con mucho entusiasmo en las organizaciones pero con el paso del tiempo se llega a un punto ciego del que no se sabe cómo salir. El entusiasmo dura poco y con su desvanecimiento se esfuman las posibilidades de cambio. 

Si desde el CEO hasta el último de los colaboradores no se sienten impactados por la estrategia de DEI, el cambio no llegará. Si la DEI no es abordada desde el cambio cultural, tampoco se generará un cambio sostenible. 

Por eso es importante que la DEI se aborde como una variable de negocio, global y sistémica en las organizaciones, capaz de crear un círculo virtuoso, del que todas las personas se sientan parte.