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¿Cuándo dejará el mundo de estar pensado por y para los hombres?

Por: María Pardo

Pocas mujeres no se han preguntado alguna vez por qué les resulta imposible manejar su smartphone con una sola mano, por qué les cuesta tanto despertar tras tomar un somnífero, o cómo es posible que haga tanto frío en las oficinas.

La respuesta, por más obvia que resulte, no deja de ser una realidad incómoda: la mayoría de los objetos que son parte de nuestra vida cotidiana no están diseñados ni creados para mujeres.

El 29 de marzo de 2019 las astronautas Christina Koch y Anne McClain debían comenzar el primer paseo espacial 100% femenino. Un evento histórico que tuvo que ser anulado por la NASA: Christina Koch necesitaba un traje espacial de la talla M, pero el único existente ya se le había asignado a su colega de misión, así que un astronauta varón la reemplazó en la misión.

El tweet del portavoz de la NASA (@schierholz) fue corto:

“En este caso, era más fácil (y más rápido) cambiar de astronauta que preparar un traje nuevo”. 

No hace falta ser astronauta para darse cuenta de que las mujeres viven en un planeta en el que prácticamente todo ha sido pensado por y para los hombres.

Según el historiador y escritor Ivan Jablonka:

“Las estructuras patriarcales de una sociedad se definen como un sistema en el que lo masculino predomina, encarnando a la vez que son superiores y que son universales. Estas nacen de una interpretación sesgada de nuestras diferencias biológicas”.

En otras palabras, en este sistema patriarcal, las mujeres procrean y los varones crean. Y crean a su imagen, apoyándose e inspirándose en su morfología y en su metabolismo.

 

Las diferencias biológicas que pesan

 

“Históricamente, en medicina, el cuerpo del hombre blanco era considerado la norma; el de las mujeres se analizaba después y casi siempre como una mera desviación de la norma”, explica Londa Schiebinger, profesora de historia de las ciencias de la Universidad de Stanford.

“Desde hace 30 años las investigadoras feministas denuncian la falta de mujeres en los estudios y el peligro que ello conlleva. En los EE UU diez medicamentos han tenido que ser retirados por ese motivo”. 

Por las diferencias en metabolismo, un medicamento hasta puede tener un efecto perjudicial. El sistema inmunitario de las mujeres, más reactivo que el de los hombres, hace que con media dosis de vacuna sean capaces de desarrollar el número necesario de anticuerpos para la gripe, según un estudio

Ocho horas después de la administración del somnífero Zolpidem (Stilnox), sus usuarias son tres veces más propensas a padecer somnolencia que los hombres. Solo cuando muchas americanas fueron víctimas de accidentes de circulación, la agencia americana del medicamento exigió a los laboratorios la comercialización de dicha medicación con la posología dividida en dos dosis recomendadas para las mujeres.

El metabolismo también provoca que los hombres de una oficina vayan en camisa mientras que sus compañeras sobreviven al aire acondicionado solo a base de abrigos y pañuelos. Los aparatos de climatización siguen siendo fabricados según un modelo desarrollado en los años 60 según el cual “la referencia es un varón de unos cuarenta años y un peso de 70 kg”, precisan los investigadores de la Universidad de Maastricht que han estudiado esta desigualdad térmica. Mientras tanto, el metabolismo en reposo de una mujer quema un 35% menos que el de un hombre, por lo que la temperatura ideal para las mujeres se sitúa en torno a los 25 ºC, cuando las oficinas suelen estar climatizadas a 20-21 ºC.

 

El peso en el diseño

Cincuenta años más tarde, las cosas no parecen haber mejorado. En septiembre de 2018 Apple lanzó su nueva gama de iPhones XS, S, XS Plus y XR que no eran adaptables a cualquier mano. Zeynep Tufecki, periodista de The New York Times lo denunció en Twitter, seguida de Sophie Walker, figura del Women’s Equality Party en el Reino Unido, y otras tantas. 

Caroline Criado-Perez, activista británica de origen brasileño y autora de La mujer invisible: Descubre cómo los datos configuran un mundo hecho por y para los hombres, ha denunciado durante años la invisibilidad de las mujeres en el diseño de numerosos objetos cotidianos, desde los chalecos antibalas hasta los billetes de curso legal pasando por los test crash dummies, los muñecos que se utilizan para testar los vehículos ante posibles siniestros. 

El resultado de esta omisión es escalofriante: pese a que las mujeres se ven envueltas en menos accidentes de tráfico que los hombres, tienen un 47% más de riesgos de sufrir lesiones graves y 17% de posibilidades de morir más que los hombres.

Todo porque los maniquíes sobre los que se prueban los accidentes responden a un patrón de varón de 1,70 m y 76 kg de peso. Mientras tanto Volvo, fabricada en Suecia, país paradigma de la paridad, lleva 40 años testando con otro tipo de morfologías y ahora ha decidido compartir sus estudios en aras de una mejor respuesta de los vehículos a los accidentes.

Ejemplo que no terminan de seguir en Silicon Valley, donde solo el 12% de los desarrolladores de Inteligencia Artificial son mujeres y donde la paridad brilla por su ausencia como explica Rachel Adams, investigadora de la Universidad de Londres.

Ella estudia los asistentes personales virtuales activados por voz como Siri, Alexa, Cortana o Google Assistant desarrollados por Apple, Amazon, Microsoft y Google, respectivamente. Todos estos asistentes fueron bautizados con nombres femeninos: Siri es un nombre noruego que significa “bella mujer que te conduce a la victoria”, el origen griego de Alexa viene a significar “la defensora de los hombres”, y Cortana, inspirada en un videojuego, es particularmente sexy en su forma holográfica.

Estas decisiones de diseño perpetúan el estereotipo con su “voz pasiva, sexy, dócil, siempre a tus órdenes, parecen reproducir el fantasma de la secretaria, de la asistente al servicio de cualquier capricho del hombre”, sigue la investigadora. “Los ingenieros de IA están muy influenciados por el cine de ciencia ficción como Her, de Spike Jonze, con una Scarlett Johansson seductora.

Los diseñadores no han escondido que se inspiraron en la actriz para crear Alexa. Debido a la presión, solo a partir de 2016 las cosas han evolucionado un poco”. Aún así, para Rachel Adams, “estos asistentes personales activados por voz perpetúan los clichés sexistas”.

Esta inquietud es compartida por la Unesco que en mayo de 2019 publicó un informe sobre el impacto de estas tecnologías sobre la representación de las mujeres. Según sus autores, “empresas como Apple y Amazon, constituidas en su gran mayoría por ingenieros masculinos, han construido sistemas de IA diseñados para responder a agresiones verbales con flirteo y humor. Esa pasividad refuerza los estereotipos sexistas”, con el riesgo de que los usuarios lo tomen como norma.

 

Cómo desandar este camino

Un cambio es necesario y algunas iniciativas que se están poniendo en marcha dan pie a la esperanza. La coreana Samsung con el lanzamiento de su Smartphone de pantalla plegable hace pensar que se empieza a mirar más allá del hombre a la hora de plantear diseños.

Grandes empresas como L’Oréal desarrollan una importante labor en todo el mundo a través de su fundación y en colaboración con la Unesco para ofrecer becas a jóvenes investigadoras con el fin de conseguir una representación más fidedigna de la sociedad en la ciencia. 

Pero esa toma de conciencia debe generalizarse para cambiar el paradigma. Ayúdanos a hacerlo lo más rápidamente posible haciéndote socio de Humanin Haus. Porque el cambio es posible si lo hacemos entre todos.

En Humanin Haus estamos dispuestos a dar este debate. Si quieres asomarte a esta visión comprensiva de la tecnología y su impacto, súmate a Humanin Haus, la comunidad que busca acelerar la transformación cultural a partir de la diversidad y perspectiva de género. 

 

Tags: Educación, Tecnología